Detección de fugas

La prueba del contador: cómo saber si tienes una fuga de agua

Antes de llamar a nadie ni de abrir una pared, hay una comprobación que puedes hacer tú en cinco minutos y que responde a la gran pregunta: ¿se está escapando el agua o no? Es la prueba del contador.

Publicado el 12 de septiembre de 2026

La prueba del contador: cómo saber si tienes una fuga de agua
Paso a paso

Cómo hacer la prueba

  • 01Cierra todos los grifos y asegúrate de que no hay nada usando agua: lavadora, lavavajillas, cisternas rellenando, riego.
  • 02Localiza el contador y apunta la lectura completa, incluidos los dígitos pequeños o rojos (los litros) y la posición de la rueda testigo.
  • 03Espera un rato sin usar agua. Lo ideal es hacerlo de noche o al salir de casa, cuando seguro que nadie abre un grifo.
  • 04Vuelve a leer. Si la cifra ha cambiado o la rueda testigo ha girado, hay una fuga. Si todo sigue igual, no hay pérdida en ese momento.
Cuidado con esto

Consumos que falsean la prueba

Algunos aparatos consumen solos, sin que abras ningún grifo, y pueden hacerte creer que hay una fuga cuando no la hay (o esconder una que sí existe). Ten en cuenta —o desconecta durante la prueba— el llenado de cisternas, un descalcificador en regeneración, el riego automático, el dispensador o la fábrica de hielo de la nevera y el rellenado automático de una caldera.

La cisterna, sospechosa nº 1

Confírmalo con colorante

La cisterna del inodoro es la fuga silenciosa más habitual: pierde hacia la taza sin ruido. Para comprobarlo, echa unas gotas de colorante alimentario en el depósito y espera sin tirar de la cadena. Si el color aparece en la taza, la cisterna está perdiendo agua día y noche.

La magnitud

Por qué una fuga "pequeña" se nota tanto

Un hilo de agua o una cisterna que pierde no parecen gran cosa, pero funcionan las 24 horas. Litro a litro, en unos días suman cientos de litros que no has usado y que aparecen en la factura. Esa es la explicación de la mayoría de "recibos disparados sin motivo": una pérdida constante que nadie ve.

Si quieres entender cómo se traduce en el recibo, lo desarrollamos en por qué ha subido el recibo del agua.

Si confirma la fuga

El contador corre pero no la encuentras

Si la prueba sale positiva pero no ves ni oyes nada, es una fuga oculta en una tubería empotrada o enterrada. No conviene picar a ciegas: se localiza con equipos antes de abrir. Tienes el detalle en cómo se localiza una fuga sin romper.

Preguntas frecuentes

¿Cómo hago la prueba del contador?

Cierra todos los grifos y detén los aparatos que consumen agua. Apunta la lectura del contador (incluidas las esferas o el dígito rojo de litros) y espera un rato sin usar agua. Si al volver la cifra ha cambiado, hay una fuga.

¿Qué mira exactamente?

La rueda o dígito que mide los litros. Muchos contadores tienen una pequeña estrella o rueda testigo que gira con el mínimo paso de agua: si se mueve con todo cerrado, está pasando agua a algún sitio.

¿Qué puede falsear la prueba?

Los consumos automáticos: el llenado de una cisterna, un descalcificador en regeneración, el riego programado, el hielo o el dispensador de la nevera, o el rellenado de una caldera. Conviene tenerlos en cuenta o desconectarlos durante la prueba.

¿Cuánta agua puede perder una fuga pequeña?

Más de la que parece. Un goteo constante o una cisterna que pierde de forma silenciosa suman litros cada hora, es decir, cientos de litros al cabo de unos días. Por eso una fuga "pequeña" dispara la factura.

¿Y si el contador avanza pero no encuentro nada?

Entonces es una fuga oculta (tubería empotrada o enterrada). No conviene picar al azar: se localiza con equipos —geófono, gas trazador, termografía— y se abre solo donde está.

¿La prueba te ha dado positivo?

Si el contador avanza con todo cerrado, cuéntanoslo. Localizamos la fuga con el equipo adecuado y te decimos dónde reparar, sin abrir de más.