Fuga en un radiador o su purgador: causas y cómo repararla
Ves un cerco de agua —o de óxido— bajo un radiador, y la caldera no para de perder presión. Las dos cosas están conectadas. Localizar por dónde pierde el radiador es lo primero, porque rellenar la caldera una y otra vez no arregla nada.
Publicado el 13 de septiembre de 2026
Secar y observar, en frío y en caliente
Seca todo el radiador con papel de cocina y obsérvalo en frío (con el circuito a 1,5 bar) y en caliente: la dilatación térmica puede abrir o cerrar microfisuras, así que la fuga a veces solo aparece a una temperatura. Los cuatro puntos a vigilar:
- ·Purgador: goteo por la boquilla o por la rosca de arriba; junta tórica gastada o cierre incompleto de la aguja.
- ·Grifo de entrada o detentor: pérdida por la rosca empotrada, por la tuerca del racor o por la prensa del vástago.
- ·Juntas entre elementos o tapones laterales: juntas envejecidas o deformadas.
- ·Corrosión o picadura: poros en la chapa por los que rezuma un líquido marrón o rojizo.
Solución según el punto
- ·Purgador: reapretar con suavidad o cambiarlo por uno nuevo con junta de teflón.
- ·Racores y grifería: reapretar con dos llaves (una sujeta el cuerpo de la válvula, la otra gira el racor, para no retorcer el tubo de la pared). Si sigue, rehacer la rosca con teflón o hilo de sellado.
- ·Radiador picado: los poros por corrosión no admiten masillas ni selladores líquidos; hay que sustituir el elemento o el radiador completo.
Rellenar la caldera en bucle
Como el circuito es cerrado, cualquier goteo hace caer el manómetro por debajo de 1 bar. Rellenar una y otra vez no cierra la fuga: solo diluye los inhibidores de corrosión y mete agua nueva cargada de oxígeno y cal, que acelera la picadura de otros radiadores. La única salida es reparar la fuga física. Si tu caldera pierde presión sin ver goteo en ningún radiador, míralo en por qué la caldera pierde presión.
Por qué mancha tanto
El agua de calefacción arrastra lodos y óxido de hierro. Sobre parqué o tarima flotante, ese líquido negro penetra por las juntas de la madera, hincha las lamas y deja manchas oscuras de óxido muy difíciles de quitar (a veces solo se arregla acuchillando o cambiando el suelo). Por eso conviene absorber y reparar cuanto antes. Y no confundas esto con un radiador que calienta mal por lodos, que es otra cosa: lo vemos en radiador frío por abajo.
Preguntas frecuentes
¿Por dónde suele perder agua un radiador?
Por cuatro sitios: el purgador (junta o cierre desgastados), el grifo de entrada o el detentor (rosca, racor o prensa del vástago), las juntas entre elementos o los tapones laterales, y el propio cuerpo del radiador si está picado por corrosión interna, por donde rezuma un líquido marrón o rojizo.
¿Cómo localizo la fuga?
Seca bien todo el radiador con papel de cocina y obsérvalo en frío (con el circuito a 1,5 bar) y en caliente, porque la dilatación puede abrir o cerrar microfisuras. Ve mirando purgador, racores del grifo/detentor, juntas entre elementos y la chapa. Donde reaparece el agua o el óxido, ahí está.
¿Puedo repararlo yo?
El purgador se reaprieta con suavidad o se cambia por uno nuevo con junta de teflón. Los racores se reaprietan usando DOS llaves (una sujeta el cuerpo de la válvula y otra gira el racor, para no retorcer el tubo de la pared). Si un radiador está picado por dentro, no hay masilla ni sellador que valga: hay que sustituir el elemento o el radiador entero.
¿Por qué mancha tanto y daña el suelo?
El agua de calefacción es agua estancada cargada de lodos y óxido de hierro. Al gotear sobre parqué o tarima, ese líquido negro penetra por las juntas de la madera, hincha las lamas y deja manchas oscuras de óxido casi imposibles de quitar. Por eso conviene poner algo absorbente y actuar rápido.
¿Tiene que ver con que la caldera pierda presión?
Directamente. Al ser un circuito cerrado, cualquier goteo continuo, aunque sea de pocas gotas, hace bajar el manómetro por debajo de 1 bar. Rellenar la caldera en bucle no arregla nada: solo diluye los inhibidores de corrosión y mete agua nueva con oxígeno y cal que acelera la picadura de otros radiadores. Hay que reparar la fuga.
¿Un radiador que gotea y la caldera baja de presión?
Localizamos el punto exacto —purgador, racor, junta o picadura— y lo reparamos o sustituimos, para que la caldera recupere presión y no siga picándose el resto del circuito.